Cuestiones Internas

Múltiples son las causas que, interiormente, llevan a los habitantes del virreinato a comenzar la mencionada revolución:

  • La debilidad y el desprestigio de la monarquía
  • El descontento con el sistema de funcionarios
  • Las rivalidades entre criollos y peninsulares
  • El enfrentamiento de intereses de tipo económico.
  • Los cambios generados por las invasiones inglesas
  • Los movimientos ideológicos que basaron la revolución.
  • La invasión napoleónica a España
  • La debilidad y desprestigio de la monarquía de España

Decadencia que empezó en el siglo XVIII con Carlos III quien, aunque revitalizó el imperio, se manejó con una centralización excesiva del poder y priorizó los intereses de la me’topolis provocando descontento entre los criollos.
El desprestigio de la monarquía se acentúa a principios del siglo XIX puesto que Carlos IV, es inútil de llevar adelante una política conveniente de restauración para España y sus dominios y delega el poder en su preferido Manuel Godoy.

El descontento con el sistema de funcionarios
El ejercicio de las instituciones políticas en el Imperio Hispánico se encontraba organizado a través de funcionarios designados por la corona (en su mayor parte españoles peninsulares) los que, generalmente, tenían pocas vinculaciones con los intereses y inconvenientes americanos. Sumado a esta “desvinculación” nos hallamos con que, si bien legalmente no había diferencias entre españoles y criollos, en lo que cara a la práctica, los cargos más esenciales siempre y en todo momento recaían en los peninsulares. La burguesía criolla, revitalizada por el comercio y también influida por las nuevas ideas que se respiraban en el aire rioplatense, aguardaban la ocasión para acceder a la conducción política.

La rivalidad entre criollos y peninsulares
En el siglo XVIII se aguzan las diferencias entre criollos y peninsulares como una consecuencia directa de la inmigración que llegando desde la madre patria consigue monopolizar el comercio y lucrarse quitando ocasión al criollo.
El enfrentamiento de los intereses de tipo económico
A nivel económico, podemos decir que el sistema comercial impuesto (monopolio de España) no cara más que sembrar y también descontento en el virreinato en tanto que privilegiaba los intereses de la metrópoli garantizando las ganancias de los mediadores peninsulares.
En tiempos de guerra, España debió permitir (por distintos factores) la apertura del comercio con neutrales. Entrando de este modo el virreinato en contacto con norteamericanos, portugueses y también ingleses (con estos últimos por norma general bajo la manera comercial del “contrabando”). A través de estos contactos los criollos conocieron los beneficios del comercio directo y el librecambio y también comienzan una lucha contra el monopolio que España imponía y deseaba sostener.
Los cambios generados por las invasiones inglesas.
Los ingleses invaden Buenos aires y son expulsados en 2 ocasiones y son estas invasiones las que dejan en patentiza la crisis política del Imperio Hispánico y generan transformaciones políticas y económicas que preparan el camino para la revolución puesto que a lo largo de exactamente las mismas la debilidad de la monarquía de España queda en patentiza al no poder mandar refuerzos a proteger sus posesiones.
Se empieza acá la participación del pueblo en la política en tanto que bajo presión de los vecinos, el entonces virrey Sobremonte, es separado del cargo al tiempo que se forman milicias integradas por los vecinos de la ciudad de Buenos Aires creando de este modo un nuevo factor de poder que va a resultar definitivo en la revolución de mil ochocientos diez.
Brotan además de esto diferentes lideres locales que se encargando tomar la conducción descuidada por Sobremonte así es como Santiago Liniers es nombrado comandante de armas y más adelante virrey.
Otro de los efectos de las invasiones sobre la sociedad se da en la comprobación; por la parte de mercaderes y hacendados, de los beneficios del libre comercio con G. Bretaña.